Menos conocidas que las Cataratas del Iguazú (también ubicadas en la Provincia de Misiones en Argentina), los Saltos del Moconá son un joya en bruto del turismo aventura.
No existen las multitudes de turistas con sus cámaras y ruidos que uno encuentra en Iguazú. Los saltos del Moconá brindan una verdadera experiencia de selva, río salvaje y aventura.
Se hace base en el pintoresto pueblito fronterizo de El Soberbio, y desde ahí se llega en un buen coche o camioneta a los saltos. El Soberbio tiene una creciente opción de hotelitos, varios con maravillosas vistas al río y a la ribera brasileña. Según varía el precio de la cerveza, los habitantes de cada lado del río (de un lado Argentina, de otro Brasil), los locales toman en bares de ambos pueblos luego de una corto viaje en balsa que cruza el río.
Los saltos del Moconá y la selva misionera son un refugio de la naturaleza, ricos en fauna que incluye monos, carpinchos, ciervos, osos hormigueros, yacarés y jaguares (estos últimos casi imposibles de ver). Vale la pena conocerlos.
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